Los estados clínicos de un linfedema se pueden definir de acuerdo con la siguiente clasificación:
- Estadio 0 o estadio latente: El funcionamiento del sistema linfático está alterado, no obstante todavía es capaz de funcionar por los mecanismos de compensación del organismo, por lo que el edema aún no está presente.
- Estadio I o linfedema reversible: El sistema linfático se sobrecarga, aparece una inflamación suave en la zona afectada por acumulación de líquido rico en proteínas. Al presionar se deja una leve impresión digital. Se puede mejorar aplicando compresión.
- Estadio II o linfedema espontáneamente irreversible: La hinchazón está caracterizada por la existencia de líquido rico en proteínas acumulado en los tejidos, y se hace más visible el edema que en la fase anterior. Aparece la fibrosis y la esclerosis. Tras presionar digitalmente de forma profunda, la piel tarda de cinco a diez segundos en recuperarse.
- Estadio III o Elefantiasis: La hinchazón es extrema, presentando la parte afectada un volumen entre 1,5 y 2 veces su volumen normal. La piel está endurecida y aparecen verrugas en crecimiento, abultamientos y arrugas en los pliegues de flexión. La piel se vuelve muy vulnerable y el riesgo de que se produzca una erisipela en heridas inflamadas es muy alto .Cualquier Linfedema, tanto Primarios como Secundarios, que no reciba unos cuidados y atención médica adecuadas, pueden gradualmente llegar a éste estado de grandes desfiguraciones y discapacidad.